domingo, 23 de abril de 2023

Colectiva del 35 aniversario


 Galería El Áttico presenta una cuidada selección de obras con ocasión de su efemeride


Lugar: Museo Ixchel del Traje Indígena, 6a calle final zona 10, Universidad Francisco Marroquín

Fecha jueves 4 de mayo del 2023

Hora: 7 a 9 p.m.

Entrada libre. Parqueo Q40 

Puede visitarse hast ael 29 de mayo en días y horas hábiles


XXXV ANIVERSARIO DE GALERÍA EL ATTICO.

Galería El Attico se inauguró el 13 de abril de 1988.  Ha pasado ya mucho tiempo, y con ello, una sucesión de proyectos y metas cumplidas.  La institución abrió sus puertas a lo grande contando desde el inicio con el apoyo y la confianza de artistas de la talla de Dagoberto Vásquez, Ana María Maldonado, Elmar Rojas, Manolo Gallardo, Luis Álvarez, Ana María de Rademann y Olga Arriola de Geng, quienes apadrinaron a la galería dándole mayor impulso con su prestigio.

La personalidad de Galería El Attico gira, sin lugar a duda, en torno a la dinámica que se desarrolla entre sus directores fundadores y su equipo de trabajo interdisciplinario conformado por curadores, museógrafos y conservadores.  Esas personalidades complementarias, han sabido fluir y atraer lo mejor del mundo del arte; desde las grandes figuras de la conocida Generación del 40, hasta los artistas del siglo XXI.  Sus salas físicas (anteriormente), y en el presente, las virtuales, siempre han sido espacios abiertos a ideas innovadoras.

Su centro de documentación, pionero en este tipo de instituciones, ha sido la puerta hacia otros escenarios entre los cuales destacan el rescate, conservación y proyección del patrimonio artístico nacional.  Esto, a partir de un importante acervo de material escrito y una serie de acciones definidas en pro de la recopilación de información relevante, tanto histórica como actual; sirviendo también como la base para los proyectos de valuación, inventariado y documentación de colecciones privadas e institucionales que ha realizado a través de los años.  El legado del centro de documentación queda registrado en un significativo numero de libros, investigaciones de diferente naturaleza y artículos de prensa.

Durante años, la galería ha sido la precursora de exposiciones vanguardistas, entre las cuales se pueden destacar la exposición retrospectiva de Francisco Tún en el Museo Nacional de Arte Moderno Carlos Mérida (1996); Textum (2014), única exposición individual del artista colombiano Rafael Dussan en Guatemala, o las exposiciones temáticas El cuerpo (2006); Visiones contemporáneas de Jesús, 1900-2007 (2007) y Masculino (2013) que se albergaron dentro de sus salas de exhibición. En años recientes, El Attico mutó su dinámica, alternando propuestas individuales y colectivas en diferentes espacios alternativos mediante alianzas estratégicas con distintas instituciones. Artistas revolucionarios en la Galería Eloy Amado Herrera de la Universidad Popular (2022); el centenario artístico de Salvador Saravia en el Centro de Cooperación Española en la Antigua Guatemala (2022) y, ahora, la exposición colectiva en honor a su 35 aniversario y el montaje para la entrega del libro de Carmen L. Pettersen, ambas en las salas del Museo Ixchel del Traje Indígena (2023).

Han sido 35 años en que lo humano ha tomado un protagonismo innegable en las relaciones que se desarrollan en torno a la galería. Tiempo que deja entre lo más grato, la amistad alcanzada con artistas, coleccionistas, visitantes y otros actores del medio cultural artístico.  El Attico se prepara para el futuro; de momento, solo podemos agradecer a tantas personas por ser parte de nuestra familia.

Guillermo Monsanto

Guatemala, abril de 2023

 

A continuación, una selección de la variedad de obras disponibles para coleccionistas, fotos cortes´´ia de El Attico.

Rodolfo Abularach, tintas / papel sin fecha

Roberto Ossaye, óleo/tela, 1946

José Francisco Tún, sin fecha, pintura / tela

 

jueves, 13 de abril de 2023

Carmen L. Pettersen: vida, obra y pasión


Presentación del libro Carmen L. Pettersen: Vida, Obra y Pasión

miércoles 26 de abril de 2023, 7 p.m.

Mesa redonda: jueves 27 de abril de 2023, 10:00 a.m.  Participan Rosina Cazali, Guillermo Monsanto, David Ordónez y Juan Carlos Calderón

Museo Ixchel del Traje Indígena, Universidad Francisco Marroquín, 6a calle final zona 10

Exposición de piezas originales e interpretaciones por artistas contemporáneos

Venta del libro y obra gráfica en edición limitada

Entrada libre, parqueo Q40 en efectivo por cada evento.



Sin lugar a duda el libro sobre la Vida, obra y pasión que perfila el legado de Carmen L. Pettersen es un aporte invaluable para la cultura artística de Guatemala.  En esta lucida publicación, la Fundación Carmen L. Pettersen nos presenta la vida, obra y pasiones artísticas de Carmen L. Pettersen, una de las acuarelistas más reconocidas de Guatemala.

El libro incluye un amplio texto escrito por la curadora guatemalteca Rossina Cazali que nos acerca a la biografía de la artista y el contexto histórico que incidió en su producción.   También reflexiona y discute los aportes que Pettersen realizó a partir de sus meticulosas acuarelas dedicadas a los paisajes de la boca/costa guatemalteca y a la extraordinaria riqueza botánica de la costa sur de Guatemala.

Katherine Manthorne, reconocida catedrática de historia del arte de City University de Nueva York (CUNY) y autora de decenas de libros y ensayos sobre arte latinoamericano, ubica a Pettersen dentro del contexto del arte del continente y establece importantes comparaciones con otros autores dedicados al paisaje.  Christa Bollmann contribuye con un análisis sobre la importancia de Pettersen en la conservación de la tradición textil de los pueblos Mayas de Guatemala a través de entrevistas realizadas a Violeta Gutiérrez, curadora del Museo Ixchell, y Rosario Miralbés, etnógrafa y especialista en textiles de Guatemala.  El libro fue impreso en Artes Gráficas Palermo en Espana. 

El documento monográfico presenta, desde el principio, a una sólida mujer, extremadamente sensible, empática y aguda, cuya vocación sanadora alcanzó de sobra para beneficiar los entornos por los que fluyó.  A la par de toda la actividad desarrollada en las fincas y, finalmente, en El Zapote, Escuintla, Pettersen, su esposo Pete (Leif Lind Pettersen) y la familia que formaron, alcanzaron una vida ejemplar rebosante de trabajo, esfuerzo, encuentros afortunados, temple y una relación impecable con los lugareños y la naturaleza. 

El libro cuenta con capítulos antológicos, el catálogo de la obra seleccionada y una cronología muy interesante que implica la presencia de la artista en los albores de los regionalismos academicistas y el retrato indígena (1923) en Guatemala.  Su exposición en la Academia de Bellas Artes (hoy Escuela Nacional de Artes Plásticas) se dio en el momento emergente de pintores como Alfredo Gálvez Suárez, Antonia Matos, Salvador Saravia, Jaime Arimany o Hilary Arathoon.  Ella, poseedora de una técnica y oficio impecables, causó un impacto en aquella generación que daba sus primeros pasos en el arte y el descubrimiento de la exuberante y diversa nación.    

Entre muchos temas de su interés, como la botánica, las naturalezas muertas, lo etnográfico, el paisaje y el retrato, su labor comenzó a filtrarse por vías alternas    no comerciales en diferentes colecciones particulares.  Es así como otros artistas e historiadores fueron siguiéndole la huella para dejar registros que la sitúan dentro de la evolución creativa del país.  Quizás el más visible sea su aparición en el tomo uno de Pintores de Guatemala (1967) que se percibe como un quién es quién en el arte. 

Desde 1927, ya en El Zapote, encontró una fuente particular de información con la que se internó en el paisaje de la boca/costa del sur de la República.  La finca le brindó, como el libro “Vida, obra y pasión / Carmen de Pettersen” deja patente, modelos de mucha diversidad que pueden definir su labor como única debido a los intereses tan particulares que recreó. 

Mientras se adentró en la selvática región pintando y dibujando también fue entendiendo su naturaleza.  Hacia 1955 y 1956, proyectó la idea de confeccionar un jardín ideal, que hoy se puede visitar en determinadas fechas.  Luego de estudiar diseño de jardines en Inglaterra (Kew Gardens, 1955), inició una readecuación especial en el que ella, su familia y los visitantes quedaron como parte protagonista de un enorme y exótico paisaje.  Pettersen pintaba dentro de otra pintura que ella misma había construido.   

Expuso colectivamente en la galería Cosmos en el año de 1930 y, tres años más adelante, con Gálvez Suárez, Garavito -y otros artistas ya fallecidos como Carlos Valenti- en el Museo de Los Ángeles, en una muestra que se llamó Pinturas de Guatemala.  En 1944 exhibió en solitario otra vez en la Academia de Bellas Artes cuando se traslaparon las corrientes regionalistas con nuevos lenguajes expresivos.  En 1945, la sala del Instituto Guatemalteco Americano (IGA), que era considerada como una alternativa muy novedosa, acogió su obra y la de otros pintores.  De nuevo se la ve a la par de los artistas en boga con la obra Paisaje de Atitlán que obtuvo la Medalla de Oro y su correspondiente diploma. De este modo, no solo quedó a la cabeza del grupo, sino que recibió la máxima visibilidad por su maestría en la técnica. 

A pesar de vivir y trabajar en la finca El Zapote, y de ser una artista por lo general considerada como solitaria, siempre consiguió exponer en lugares puntuales y en momentos particulares.  En plena revolución (1947) mostró una nueva serie en la Oficina Nacional de Correos titulada Acuarelas y dibujos en tinta.  Tres años después compartiría cartel en la Galería Arcada junto a figuras como Federico Schaeffer, Carlos Rigalt y Antonio Tejeda, entre otros varios de la generación del 20 y el 30.  También expuso de manera personal en Foto Arte (hoy Galería Ríos, 1950); en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (1960) en una exhibición singular ya que, junto a varios artistas, fue a pintar al natural al sitio arqueológico Tikal (para la entrega del libro se consiguió juntar algunas obras de los artistas realizadas en aquellas fechas). Finalmente, para subrayar la importancia que la artista tuvo para la Escuela Nacional de Artes Plásticas, presentó con Garavito Exposición de retratos (1961).  

A partir de 1970 se internó en el registro etnográfico valiéndose del recurso del retrato regional, con el apoyo de Julia R. Plocharski y Silvia Pettersen de Leonowens, selección que presentó en la Cámara de Comercio (1974) y que, más adelante, conformarían parte del libro Maya of de Guatemala (Club de Oficiales, 1976). A partir de ese año, la acuarelista fue el referente obligado y su trabajo, en exhibición permanente en el Museo Ixchel de Traje Indígena, la fuente de consulta de diferentes profesionales e investigadores. 

Entre los muchos honores que obtuvo destacan la Medalla Orden del Quetzal (1977); la dedicación del Primer Salón de la Acuarela (1980); la Universidad de San Carlos entrega en homenaje póstumo el diploma de Reconocimiento al Mérito por su legado Artístico al Pueblo de Guatemala; y, finalmente, dos emisiones postales 2009 y 2011, de 16 sellos con fragmentos del legado que se exhibe en el Museo Ixchel.    

El libro de doña Carmen, entonces, no solo ayuda a entender los afanes expresivos de una pionera del arte del siglo XX. También es una fuente de información que interconecta a la protagonista con otros artistas cuya labor se ha perdido en el tiempo. Viene a ser una memoria de la multiplicidad que caracterizó una apasionante vida y un recuerdo inequívoco de que "quien sabe trascender no desaparece en el tiempo". 

Guillermo Monsanto 

 

Foto: Acuarela sobre papel cortesía de Fundación Carmen L. Pettersen

 

lunes, 10 de abril de 2023

Pilares


 Estefanía Valls Urquijo en Sol del Río

Lugar: 14 avenida 15-56 zona 10

Fecha: 13 de abril

Hora de inauguración: 7 p.m.

Puede visitarse hasta el 19 de mayo de lunes a viernes en horario de 9 a 1 y de 2 a 5, sábado de 9 a 1. Entrada libre


LA PERMANENTE MUTACIÓN, ESTEFANÍA VALLS URQUIJO
Javier Payeras
 

“Una historia que nace de dos apellidos… crecí siendo de muchas partes y a la vez de ninguna…”, Estefanía Valls Urquijo me responde con una mirada muy luminosa, muy singular, yo apenas he iniciado mi entrevista cuando un avión rompe como obsidiana ese silencio colmado de tonalidades que imponen los pequeños pájaros que visitan su casa en la ciudad de Guatemala. “Uno siempre necesita pilares donde sostenerse (se queda pensando, como buscando la imagen justa), uno necesita tener los pies puestos sobre la tierra… sobre alguna tierra”. La escucho y percibo en su voz una lucha de ideas en permanente mutación.

Mi oficio es hacer literatura sobre arte, de eso que mi impulso sea observar la vida de los artistas como un misterio: personas capturadas por el asombro o por el desgarramiento, nunca he escrito una sola línea acerca de un creador que no me interese, quizá porque al entrar en sus estudios logro cruzar el umbral de sus pensamientos más profundos y responder alguna de las muchas interrogantes que perfilan el horizonte de la imaginación. Así que despejo mi mente para que mis sentidos puedan captar lo que en ese presente estoy visitando. Estefanía tiene la bondad propia de una niña que observa las flores amarillas y nos dibuja una para que llevemos a casa, “La vida es tan pesada o tan ligera como decidamos vivirla”, indica cuando le pregunto acerca del trabajo que realiza con las personas privadas de libertad –utilizando el eufemismo para evitar decir preso o presa-, siento que el tema le apasiona, me indica que en realidad el arte no está completo si no se involucra en la vida y en el sufrimiento de las personas, ¿acaso no existe un dolor que no sea una cárcel?, así es como en minutos ella desgrana su experiencia acercando algo de paz y meditación que mitigue el odio y la desesperanza.  Es así que gradualmente nuestra conversación se va condensando.

Antes de sentarnos en la mesa de su jardín recorrí su estudio y observé una serie de piedras suspendidas, óvulos de ladrillo en los que uno puede sentarse, tinajas de una cerámica pulcra y muy trabajada, altares en espiral, la mirada rota de una serie de muñecas articuladas en fila, plaqués de poemas que dispensa sobre la mesa y una infinidad de cosas que me resultan difíciles de describir. Debo confesar que lo primeo que sentí fue una profunda admiración por tanto trabajo acumulado y tantas millas recorridas alrededor del mundo buscando respuestas, aunque soy un viajero constante, mi experiencia nunca me ha llevado fuera de las ciudades y los aeropuertos, Estefanía ha comido en los mercados más humildes de Asia, ha caminado cerros completos, ha establecido amistades con artesanos de países con nombres impronunciables y se construido una espiritualidad muy propia: la religión de los que han caminado demasiado el mundo como para tener una sola respuesta.

Nuestra comunicación se va haciendo más inmediata, Estefanía es muy descriptiva en los procesos que tiene la cerámica desde que las manos toman la masa hasta que se hornea o se incrusta o se pinta y barniza… su paciencia pedagógica conmigo es muy generosa y la verdad me cuesta captar todo su conocimiento del tema. Le hago una pregunta a la intemperie: ¿el arte es inútil y sagrado? Se queda pensando y me dice, “El objeto más antiguo que la humanidad diseñó fue el bowl (llamémoslo tazón), porque en éste se podía comer, coger agua de los ríos y recibir el salario… ¿dime si en este objeto artesanal no se condensa lo útil y lo sagrado del arte?… El origen de la creatividad en realidad no se produce inventando lo inútil, pienso”. Ese trazo histórico nos desplaza a la escritura que nace de la necesidad de marcar los tazones, crear los símbolos que inician el lenguaje como un pacto en constante transformación. Le pido si puede mostrarme sus manos, ella las abre y puedo ver sus líneas… pienso que en las manos de los escultores se condensa toda la energía que calcan en las superficies de los objetos que elaboran, cuando le planteo esta idea Estefanía afirma mi intuición y subraya que las manos traducen las ideas en formas, en sinuosidades que pueden elevar cualquier objeto hacia una mera representación de lo inmaterial… eso que llamamos alma o espíritu.

Paso revisión a la obra de Valls Urquijo para tratar de descifrar ese laberinto de ideas que me parecen muy difíciles de abordar en un texto breve, curiosamente estudiamos pintura en la misma escuela, somos de la misma generación y eso me hace comprender mejor su contexto, su recorrido académico va de lo privado a lo público y de lo nacional a lo internacional. Tiene una enigmática primera muestra en la que toma la gárgola como una referencia atemporal de la oscuridad, me parece, y en esa primera toma de su obra puedo comprender el significante que busca para lo que vendrá luego. Una reflexión sobre el pelo y el relato místico que comienza a desplazarse temáticamente: A.pelo, A.las, A.gua…  para llegar a un punto de quiebre donde la cerámica, lo sagrado y la escultura convergen como una obra madura. A partir de los utensilios va conduciendo su trabajo hacia la cerámica no ornamental sino condensada de fuerza, una metáfora cruda que la lleva a imitar huesos o episodios culturales en los que bien puede manifestarse el sincretismo: una plancha enorme de barro que al caminarla se resquebraja,  un nido que contiene la forma de un huevo suspendido por hilos muy frágiles, un Naos que asemeja una especie de laberinto donde óvulos de ladrillo y barro son un ritual para la vista, para concluir con unos pilares que acaso me parecen su obra más representativa, la captura de pantalla de todo su impulso espiritual y cultural… es una obra en la que intervino una ceremonia maya y viceversa, puede que en esta pieza logre concretar una explicación más transparente de su trabajo; se trata de pilares que contienen una varilla metálica que funciona como columna y que se va llenando con anillos de porcelana hasta rematar en un altar erguido como una suerte de remembranza, una memoria de los distintos sitios, de los muchos registros, de las tantas cosas que en el mundo inmenso resultan inexplicables.

Hay mucha vida a nuestro alrededor, observo la luz envidiable de su jardín y le pregunto acerca de la muerte… Estefanía vuelve al tema de su trabajo en las prisiones de Guatemala, curiosamente ella me dice “Si yo alguna vez he sentido a Dios, es con las personas que están en la cárcel… allí está la luz y la oscuridad… la verdad absoluta calcada por el dolor, en esos espacios tan pesados puede haber luz porque ya no queda nada más qué buscar… la muerte es la entrada donde una voz ha de preguntarte, ¿qué hiciste con todo lo que tuviste en la vida?... Yo quiero tener esa respuesta, Javier”. Ante esta reflexión me quedo quieto, llego a mi casa con una plaqué de poemas y comienzo a escribir este texto, tantas cosas me quedan en la mente, el silencio de mi estudio, el trabajo desperdigado entre post-its adheridos a una pizarra, marcadores fluorescentes y mi computadora esperando que añada páginas al libro que cada día voy escribiendo. La ciudad de Guatemala puede contener el mundo entero, puede ser una isla, un istmo, una montaña, una puerta, un cielo y un infierno. Me detengo ante la luz parpadeante de la página Word en blanco y doy inicio a este texto observando lentamente la luz de la pantalla.

Cerrito del Carmen 8 de febrero 2023   

miércoles, 29 de marzo de 2023

La inquisición en los tiempos modernos


 Jorge de León en el Backstage de Saberico


Lugar; Vía 4 1-43 zona 4

Fecha del 29 de mazo al 29 de abril 2026

Puede visitarse se 10 a.m. a 9 p.m. 

Entrada libre


La inquisición en los tiempos modernos: del claustro a la claustrofobia Nuestra ciudad de La Antigua, sede en su momento de la Capitanía general de Guatemala, representa ornamental, elegiacamente, el prototipo de una ciudad colonial. Aquí aparcaron bellas iglesias, blasonadas estructuras monásticas, y se positivaron cuadros contundentes de tiernos peninentes y pasiones religiosas, que cada cierto tiempo acaban siendo robados.

Llamarla una ciudad inquisitorial, productoras de hogueras y pendencias teológicas, es abusar de todas las licencias. No tuvimos acá nosotros un colosal o dramático torquemada, ni eventos sangrientos que incluyeran la garrucha o el rocanrol de la descuartización, como aquellos que uno mira representados en amables grabados, por demás disponibles en Google Images.

Si hubo teóricamente un regimen jurídico-religioso formal en conexión con el Santo Oficio (en dependencia con los tribunales de México), pero difícilmente podremos rastrear la clase de persecución psicótica que tuvieron que vivir, cada cual en su momento, cátaros, moriscos, protestantes, brujas norteameri canas, judíos españoles, intelectuales europeos, científicos universales y no pocos sensatos. La clase de persecución que aún hoy se vive en el seno del Islam integrista profundo.

Y sin embargo, La Antigua bien nos da, nos ha dado otra clase de Inquisición: una inquisición callada, tácita, colaboracionista y represora. En efecto siempre ha tenido eso de analretentiva y pasivoagresiva; aún en la actualidad perviven en ellas capas de un peinado conservadurismo criollo, con su rigida solemnidad religiosa, es una gota lenga que cae, una y otra vez sobre un un cráneo frío.

Maurice Echeverría


Jorge de León / Guatemala, 1976

Vive y trabaja en Guatemala. Estudió en la Escuela Nacional de Arte Rafael Rodríguez Padilla. Su obra gira en torno a lo urbano y a la violencia política y social de Guatemala. Entre 1996 y 2002 fue tatuador en áreas marginales de la ciudad. Entre sus exposiciones individuales destacan: Crónicas del caos, GAMMA Galería, México (2022); Y en los días adversos, Proyectos Ultravioleta, Ciudad de Guatemala (2020); En los prósperos días, Proyectos Ultravioleta, Ciudad de Guatemala (2017); Vértigo, Centro Cultural Municipal Correos, Ciudad de Guatemala (2013; COLONIA, Galería La Botica Cultural de Ciudad de la Imaginación (2012); Serie Revisiones, Galería Ex-Céntrico de la Cooperación Española (2011); HOMO-LOGO, Galería Carlos Woods Arte Antiguo y Contemporáneo, Ciudad de Guatemala (2007); y Biografía completa en Arte, La Fábrica (2006).

 

Adicionalmente ha participado en exhibiciones colectivas en Canadá, España, Estados Unidos, México, Centroamérica, Colombia, Suiza, Irlanda y Chile. Ha sido invitado a participar en bienales en España, Nicaragua y Guatemala. En 2004 obtuvo el Glifo de Plata de la XIV Bienal de Arte Paiz y el premio Jóvenes Creadores Bancafé. Su obra se encuentra en las colecciones del Museo Reina Sofía de Madrid; Museo de Arte Blanton, Austin; y Kadist Art Foundation, San Francisco, entre otros.



martes, 28 de marzo de 2023

Límites efímeros


 Fredy Rangel en Extra Galería

Lugar: Ruta 4, 7-58 zona 4

Fecha: del 28 de marzo al 4 de mayo

Horario de 11 a.m. a 5 p.m. de lunes a viernes

Entrada libre


LÍMITES EFÍMEROS

Poéticas de una psicogeografía disidente

En esta muestra del artista Fredy Rangel (Guatemala, 1977) se conjugan los resultados de una investigación artística que ha realizado desde 2014, indagando sobre las relaciones de poder que se hacen visibles en el espacio urbano, donde se articulan trayectos y se crean pautas de comportamiento a partir de, como diría Foucault, una biopolítica restrictiva de los comportamientos y los psiquismos.

La praxis de Fredy Rangel siempre se ha caracterizado por un profundo análisis
de los fenómenos psicosociales y las diversas formas en que las personas interactúan con la urbe. Valiéndose de la “deriva”, entendida como desplazamientos que el artista realiza a través de los espacios públicos, las calles y barrios de la ciudad, siempre en un estado de conciencia activada, Rangel crea una poética a partir de trayectos donde recoge información, toma apuntes, fotografías y sustrae objetos y materiales abandonados.

A través de pequeños ensambles, obra gráfica e instalaciones diversas con un alto nivel de abstracción, la estrategia del artista consiste en desarticular los signos visibles de la autoridad, esas líneas demarcadas para controlar tanto el tráfico vehicular como las conductas de los habitantes, para construir nuevos dispositivos que subviertan los viejos significados ya interiorizados y normalizados. A partir de las líneas rojas de los cordones o bordes de aceras, se van desdibujando estos límites, a veces claros, a veces difusos y muchas veces, destrozados en la materialidad de su soporte. Es importante señalar, que estas líneas demarcatorias forman parte de una señalética internacional, con un uso convencional del color, donde el rojo indica prohibición absoluta, en contraste con el blanco y el amarillo que indican operaciones más abiertas o parcialmente condicionadas. En un país con una historia de grandes represiones y violencias, la predilección por el rojo en las calles nos señala la existencia de un ejercicio de la autoridad enfocado en la restricción, aún para algo tan banal y cotidiano. No obstante, estas líneas demarcatorias, que se plantean como formas disciplinarias del cuerpo y las psiquis, son frágiles, efímeras y transitorias.

Desde el campo del arte siempre se proponen nuevas epistemologías, enfoques alternativos para desarticular las convenciones y mirar a través de la superficie de la realidad. Para esta exposición en particular, las obras que se exhiben parten de una mirada desalineada y desterritorializadora, que busca cuestionar las operaciones que sobre el espacio urbano se producen desde los poderes instituidos mostrando nuevas líneas de fuga para el pensamiento. Fredy Rangel nos introduce en una psicogeografía disidente, proponiendo otros mapas cognitivos y sensoriales, otras posibles lecturas, otros marcos para el imaginario colectivo. A partir de una arqueología de objetos recuperados y de líneas rojas, esas notaciones del poder que se muestran desencajadas y fracturadas, Rangel nos invita a darnos cuenta que el espacio de la ciudad es también un espacio psicológico y afectivo, con una cartografía en la que nada
es neutral ni casual.

Gladys Turner Bosso (Panamá, marzo de 2023)

viernes, 3 de marzo de 2023

Jazz Festival 2023

Los escenarios:  Plaza Cristóbal Colón, Avenida Las Américas, Ciudad de Guatemala, entrada libre sin boleto, conciertos 8 p.m.  / Teatro Dick Smith del IGA  Ruta 1, 4-05 zona 4, Ciudad de Guatemala, entrada libre con boleto /  Centro de Formación de la Cooperación Española, Antigua Guatemala, entrada libre sin boleto, conciertos 7 p.m. /  Teatro Municipal de Quetzaltenango  1a. calle entre 14 avenida y 14 avenida "A" zona 1, Quetzaltenango, entrada libre, conciertos 6 y 7 p.m.

Boletos disponibles:  aquí 

 



 

La memoria del recuerdo


 Maríadolores en El Túnel 


Lugar: 16 calle 1-01 zona 10 Centro Comercial Plaza Obelisco

Fecha: 8 de marzo 2023

Horario: de lunes a viernes de 10 a.m. a 7 p.,m.

Puede visitarse hasta el 31 de marzo 2023

Entrada libre

The Healing Paradox

 


Sandra Monterroso en Sicardi / Ayers / Bacino


Lugar: 1506 W. Alabama St. HOuston, Texas, USA

Fecha: 26 de enero al 16 de marzo 2023

Puede visitarse en días y horas hábiles de la galería

 

Para el sitio oficial  haz clic sobre  Sicardi

Para lo escrito por Alma Ruiz y publicado en Revista Artischock el 1.3.2023 presiona aquí 

 

Foto: vista de sala, cortesía de la galería